Posiblemente, dentro del terreno de actuación que nos compete (las homologaciones), eso de cuáles serían las consecuencias de no homologar algunas modificaciones es una duda bastante recurrente. Y lo es, sobre todo, porque cada persona interesada en hacer modificaciones y con la necesidad posterior de homologar conocerá a otro usuario que por azares del destino tiene una modificación de importancia en su coche pero “jamás” lo ha detenido la Guardia Civil para solicitarle datos acerca de esa modificación.
Y justo desde allí comienza la duda: Qué pasa realmente si no homologo las modificaciones que realizo en mi coche. ¿Realmente pasará algo? O es algo que se notará únicamente cuando se va a la ITV a pasarla nuevamente, pero que en la carretera es imperceptible. Sobre todo eso, hablaremos hoy.
Modificaciones sí, pero de importancia
Primero que nada, hay que hablar de los tipos de modificaciones. Todos los propietarios de coches reconocen que algunos modelos tienen mucho soporte de la industria auxiliar, de componentes de after market o de toda una amplia gama de accesorios y mejoras posteriores a la compra que se le pueden hacer a sus coches. Sí, también en el caso de los camiones y vehículos de trabajo.
Pero, como en todo, no todas esas modificaciones ni todos esos accesorios serán de importancia, al menos desde el punto de vista de la ley. Por ende, para hablar de las consecuencias de no homologar primero hay que hacer la debida salvedad: si se trata de modificaciones que no son consideradas de importancia, no pasará absolutamente nada si no se homologa, puesto que la ITV comprende una serie de modificaciones que se le pueden realizar a los coches sin necesidad de pasar nuevamente la revisión de ITV con la expedición de una ficha técnica con las modificaciones pertinentes inscritas.
Sanciones y multas
Haciendo mayor énfasis en lo que respecta a las consecuencias, sí existen. De hecho, pueden llegar a ser bastante cuantiosas en lo que a los euros de multa se refiere, pero también en lo que se refiere a las sanciones administrativas.
Actualmente, dadas las modificaciones de la legislación y con todo el tema de las emisiones y la eficiencia en boca de todos, a la ITV prácticamente no se les escapará ninguna modificación por revisar, pero tampoco a ninguno de los oficiales en carretera que puedan detener el coche o el camión.
En ese sentido, la multa a la que se enfrentan las personas es de mínimo 500 euros (se entiende, por supuesto, que de existir más modificaciones de importancia sin homologar esta cifra aumentará en consecuencia), pero incluso aunque la cuantía económica sea alta, eso no se compara con la sanción administrativa.
Y es que para la ITV, de existir un vehículo con modificaciones de importancia no notificadas, se dará hasta 15 días para que el vehículo sea presentado ante una de sus oficinas para pasar la nueva revisión, y en caso de no presentarse, se dan hasta 3 meses de plazo antes que el coche sea dado de baja definitiva, lo que agrava bastante la situación y hace que bajo ninguna circunstancia compense el riesgo.
El seguro de coches
Una de las razones por las que casi nunca valdría la pena andar con el coche sin homologarlo es el tema de los seguros de coches. Bien es sabido que en términos generales, los seguros de coches son bastante estrictos en sus normas. Una de ellas (independientemente de la empresa que los provea) indica que nunca se cubren los daños derivados de accidentes y que involucren a partes modificadas y sin homologar.
Eso varía, desde luego, pudiendo ir desde los casos más leves, donde los seguros no cubren ni ofrecen indemnización por esas piezas o partes involucradas y que se encuentren sin homologar, pero pueden llegar a casos más graves donde un vehículo que esté circulando sin la debida homologación de sus últimas reformas de importancia ni siquiera estará cubierto por violación de algunas cláusulas, lo que dependerá, como se decía antes, de cada caso y cada proveedor.
Para el público general, homologar puede llegar a ser un proceso agotador y engorroso. Pero, en todos los casos es algo que siempre será lo correcto y lo más seguro para todos, tanto a nivel de seguridad en la carretera como de protección y garantías. Nunca es viable, y bajo ninguna circunstancia recomendable, conducir un vehículo que tenga reformas de importancia que no se encuentren homologadas. Desde luego, eso invita también a que desde la compra o la planificación de dichas mejoras se haga una evaluación concreta de cada acción que se quiera tomar.