Qué significa homologar un vehículo y por qué es necesario ese trámite

Homologar. Para algunos, corresponde a ser un término al que están habituados en su día a día, sobre todo si se trata de aficionados a los coches. Para otros, al menos en lo que se respecta al mundo ajeno a los motores, será un término y un proceso mucho más engorroso.

Por eso, a modo de un abre boca simple que luego permita encontrarse con contenidos más profundos pero no por ello menos sencillos, comenzar por el tema de la homologación siempre es un buen arranque.

Definición de homologación

Cuando nos vamos a las definiciones oficiales, esas que ofrecen las academias de las lenguas o los diccionarios oficiales derivados de éstas, nos encontraremos con que homologación significa dos cosas a la vez:

  • Por un lado, homologar significa colocar algo en equivalencia o igualdad en relación a otra cosa, siendo un verbo que se utiliza como sinónimo de igualar. En ese caso, es un término muy utilizado en entornos profesionales.
  • Por otro lado, y la definición que mejor se acerca a lo que pretendemos explicar, homologar significa registrar o comprobar de forma oficial que las especificaciones, características, funciones o calidad de algo se adaptan a la legislación que rige ese algo.

Por lo tanto, podría decirse y a juzgar por esta segunda definición oficial, que homologar no es más que registrar o comprobar de forma oficial que las especificaciones, características, funciones o calidad de un vehículo se adaptan a la normativa europea o española vigente en la materia, que es precisamente lo que conocemos, en términos de coches, como homologar un vehículo.

Sabido esto, ahora sí, es momento de hablar de la homologación de coches, por qué es necesario realizarla y cómo es el proceso en cuestión.

El proceso simplificado de la homologación de coches

La homologación de cualquier vehículo comienza siempre por la ITV, que derivará las pruebas o los ensayos para comprobar o registrar las especificaciones y características de un coche en laboratorios especializados. Uno muy conocido en España es INTA.

Antes de ello, eso sí, es importante señalar que hay diversos tipos de homologación de los coches, a la vez que diversos tipos de coches con requisitos y pruebas distintas (por ejemplo, los carrozados, los proyectos de coches para carreras, agrícolas y demás). A la vez, es importante aclarar que la homologación puede hacerse tanto para vehículos comunitarios o españoles, pero también para vehículos extracomunitarios, lo que en este caso se denomina como una homologación individual.

De forma breve, el proceso sería algo como esto:

  • Coche: se tiene un coche, que puede ser nuevo o usado, matriculado anteriormente pero modificado en sus características originales (han cambiado sus especificaciones de potencia, dimensiones, peso, cualquier otra modificación), o adquirido y/o utilizado fuera de las fronteras comunitarias.
  • Ficha técnica: original, ficha reducida o un informe técnico realizado por profesionales del sector. Es el documento inicial desde el que partirán todas las tramitaciones posteriores.
  • Otros documentos: solicitudes de homologación (son dos, una del laboratorio y una ante el Ministerio de Industria); certificados de homologación; fotografías nítidas de la placa del fabricante, del coche mismo; otros documentos que variarán según el análisis de cada situación.
  • Proceso: con todos los requisitos se acude al servicio técnico del laboratorio y si todo está correctamente, algunos tramitarían esa parte reglamentaria ante el Ministerio de Industria para la expedición de la contraseña de homologación, aunque dependerá de cada caso (esto es en caso de homologación individual).

En el caso de las homologaciones por modificaciones de importancia, el trámite es más sencillo porque se maneja directamente a través de la ITV y no con el Ministerio de Industria, ya que es un coche que está matriculado en España y antes de dichas modificaciones estaría circulando sin ningún tipo de problema.

¿Por qué es un trámite necesario?

La homologación de un vehículo es importante porque sin ella no es posible la matriculación o la renovación del permiso de circulación del mismo. Poco importa si se trata de una homologación individual tras una importación o de una homologación tras una reforma de importancia, utilizar un vehículo que no tenga esta reglamentación al día no sólo puede representar un riesgo de seguridad vial, sino que las consecuencias a nivel de sanciones y multas económicas pueden llegar a ser muy cuantiosas.

Por lo general, se trata de trámites sencillos y para los que existirá suficiente asesoría disponible, de manera que ante cualquier necesidad, el solicitante podrá estar seguro de que todo saldrá bien y en el menor tiempo posible.

 

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